Escort Prepago Jimena
Rodriguez
Hola me llamo Jimena Rodriguez, tengo 21 años, soy una chica muy coqueta que le encanta pasar momentos calientes, puedes traer a tu pareja y vivir esa fantasía donde nos divertiremos en la cama, lo chupo muy rico y tengo un ano estrecho donde sentirás uno de los mejores placeres.

Las fotos del rostro son una aproximación del 80% de la apariencia real, por favor solicite por interno las fotos sin edición
| Edad | 21 |
| Color de piel | Blanca |
| Tamaño de busto | A |
| Tamaño de cola | Grande |
| Contextura | Normal |
| Estatura | 158 CM |
| Ubicación | MEDELLIN |
| Color de ojos | OSCUROS |
| Color de pelo | CASTAÑO |
| Idiomas | Español |
| Intereses | Gimnasio, Música, Cine, Baile |
| Comida | mexicana |
| Bebidas | vino |
| Estilo de ropa | Casual |
| Cirugías estéticas | Ninguna |
| Servicios adicionales | Parejas,Trios,Anal,Oral Natural |
Más perfiles:
05
may.
Reservados de lujo en Bogota
Es un secreto a voces que, en muchas discotecas, salas de masajes, clubes e incluso locales sin letrero en la ciudad de Bogotá se ofrecen “reservados” a clientes interesados y que puedan pagarlos. Si bien estos lugares son tan solo un lugar privado donde continuar tus actividades, un reservado de lujo es mucho más que esto. Debido a la complejidad de su situación legal, y aunque están protegidos por vacíos legales en Colombia, son muy discretos. No encontrarás publicidad de estos lugares en la web, mucho menos en las calles. Y, para hacerlo más interesante y misterioso aún, podrás ir solo si te llevan o si alguien que ya haya ido te invita. No llegas a un club de reservados por casualidad.
10
may.
Reservado y sala de masajes a el norte de Bogota
Bogotá una ciudad muy grande compuesta de mucho sectores , de clima frío, dónde encuentras tantas personas con esa calor humano. Nos encontramos esta zona de el norte muy bella y visitada por tantos turistas , tantos restaurantes , parques muy lindos , bares entre otros , una zona muy frecuentada.
11
may.
Prepagos en Barranquilla
Hace un par de semanas me estaba asfixiando en mi rutina. El trabajo me estaba consumiendo y mi círculo me parecía un fastidio. Necesitaba escaparme un fin de semana. Sabía lo que quería. En búsqueda de diversión, sensualidad y calor, hice una maleta pequeña, metí mis guayaberas y tomé el primer avión que encontré para Barranquilla. ¿Por qué? Porque sí. Hace tiempo tenía ganas de conocerla y ahora podía, y además lo necesitaba.



